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Agosto - 2008

 
       
 

23/08/2008

  Shanghai (China)

 

Hoy he llegado a Shanghai iniciando la 3ª y última etapa de viajes por este año, la cual, durará cerca de 3 meses. China, Japón, Corea del Sur, Canadá y México son los países a los que pienso ir y que con los anteriormente visitados completan la vuelta al mundo en una dirección. Exigencia del tipo de billete de avión que contraté con One World.

Shanghai me ha recibido lloviendo. No he tenido problemas en la entrada al país y me he trasladado al centro de la ciudad donde tengo el hotel mientras la visito. La primera impresión ha sido de una ciudad muy moderna, limpia, cuidada y con excelentes medios de transporte. En el aeropuerto he cogido un tren que me ha llevado en un momento, ¡¡¡¡ y nunca mejor dicho, porque ha alcanzado los 431 Km/hora, según indicaba el panel !!! hasta una estación de Metro, desde la que he cogido sucesivas líneas en dirección al hotel.

Al salir de la última estación como llovía mucho y aún me quedaba 1,5 Km, más o menos, he intentado coger un taxi. La tarea me ha llevado mucho tiempo, parando hasta 5 taxis, pero ninguno hablaba inglés y por lo tanto no conocían el nombre del hotel que yo les daba. Al final he coincidido con un taxista muy amable que se ha preocupado por resolver el tema, por lo que me he montado a su lado y le he ido diciendo con mi referencia en el GPS, por donde tenía que ir. Después ha resultado ser que el hotel es muy conocido y de muy buen nivel.

Después de darme una ducha he visto que ha parado de llover y he salido a patear Shanghai. Me han impresionado los rascacielos tan altos y bonitos, que conforman un entorno precioso presidido por la torre Minjao. Un paisaje lleno de arquitectura vanguardista y que visto desde el Bund, la otra orilla del río, es realmente espectacular.

Me he preocupado de buscar billetes de tren para cuando vayamos a Hangzhou, porque hay que cogerlos en sitios específicos. Gracias a que me ha ayudado un señor que hablaba inglés y buscaba una propina, porque los empleados no hablan absolutamente nada, ni la gente en general, siendo muy complicado hacerse entender.

También he visitado el otro punto emblemático de la ciudad, Los jardines de Yuyuan ", desde donde se accede a una zona comercial especialmente bonita, porque todas las edificaciones han mantenido un estilo tradicional. Pasear entre miles de chinos por esta zona ha sido muy agradable.

He comenzado cenando como a mí me gusta, en la calle. Recordando Vietnam me he acercado a un puesto que tenía muchas cosas a la vista y he elegido un plato de pescado, otro de albóndigas con arroz y cerveza china. Ésta última ha sido lo más importante del "menú" ya que ha conseguido meterme las albóndigas, que llevaban chili ¡¡¡ escondido !!!

Mañana llegan mis hijos y ya me he hecho un poco con la ciudad y el funcionamiento del Metro, para llevarlos a los mejores sitios y poder andar sin complicaciones.

 

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24/08/2008

  Shanghai (China)

 

Hoy he vuelto al aeropuerto a buscar a mis hijos que venían en otro vuelo ya que no pudimos viajar juntos. Han llegado sin novedad en su primer viaje solos y han resuelto con éxito algunos pequeños problemas causados por un cambio de vuelo forzado por la propia compañía Lufthansa en su día y que su sistema no lo recogía correctamente.

Estaban un poco cansados y con sueño, lo que han resuelto con un baño en la piscina del hotel, para inmediatamente lanzarnos a la calle a recorrer Shanghai. El día era bueno y con bastante calor aunque la sensación térmica era mejor que la sufrida en Tailandia debido a su menor índice de humedad. Hemos disfrutado muchísimo recorriendo el Bund, subiendo a la torre Minjao y contemplando la inmensidad de esta ciudad, compuesta por cientos de rascacielos que le confieren un paisaje único y en el que participa el río Huangpu dividiendo Shanghai en 2 zonas geográficas. También hemos visto las obras que ya han comenzado para la Expo de 2010 y mucha información en la calle sobre el evento, dando una sensación de magnitud y de medios muy superior a la que hemos visto este año en Zaragoza, que parecía de puro trámite.

Al atardecer hemos ido a la zona de Yuyuan y hemos vuelto anocheciendo por la orilla del río asombrados ante el maravilloso espectáculo de luces de colores, anuncios en las enormes fachadas de los edificios e innumerables barcazas iluminadas que transitaban por el río. Increíble como una arquitectura de acero y cristal puede originar un entorno tan magnífico y del que nos ha costado muchísimo alejarnos, a pesar del sueño que acarreaban los chavales. No obstante, hemos decidido dejar para mañana una cena con estas maravillosas vistas para disfrutarla en toda su medida.

Yo soy el más sorprendido porque lo que estoy viendo de Shanghai no se parece a la imagen que yo tenía preconcebida de esta ciudad asiática. Estoy disfrutando de este paisaje urbano tanto como de uno natural de los que suelo buscar en los Parques Nacionales, y es que reconozco que la belleza y espectacularidad también se consiguen sabiendo mezclar: diseño, luz y materiales en su justa medida e incorporando elementos naturales tan preciosos como es el serpenteante río Huangpu.

Mañana toca día de compras aunque también estamos decididos a continuar disfrutando de este espectáculo sobre todo al anochecer.

 

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25/08/2008

  Shanghai (China)

 

Hoy ha estado lloviendo la mayor parte del día, por lo que ha sido perfecto para ir de compras. Hemos empezado primero por el famoso mercado de Xiangyang, cuna de la imitación de marcas, pero la sorpresa ha sido cuando hemos llegado a la zona donde supuestamente debía estar y nos hemos encontrado con un solar en obras. Ante el fallido intento nos hemos ido a "People Square" desde donde comienza una calle peatonal larguísima y llena de centros comerciales, en los cuales, como no eran de imitación de marcas los precios no compensaban.

Hemos entrado en Internet y hemos comprobado que había otro mercado que se ha apoderado del nombre de Xiangyang y que nos lo había recomendado el recepcionista del hotel. Así que nos hemos dirigido por la tarde y lo hemos recorrido negociando precios entre los que puedo destacar, la compra de una memoria USB de 280 Gb por 20 €, y que precisamente estoy probando ahora, haciendo una copia de todos los ficheros del web.

Poco más se puede contar de este día. Mañana salimos en tren por la mañana hacia Hangzhou, para conocer su famoso "Lago del Oeste".

 

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26/08/2008

  Shanghai - Hanghzou (China)

 

Esta mañana hemos realizado nuestra primera experiencia con los trenes chinos. Nos hemos dirigido a la estación de Shanghai Sur para coger el tren con destino a Hanghzou. No conocíamos el sistema que emplean, porque cada país tiene distintas costumbres y el problema aquí es que te sientes muy extraño porque no tienes normalmente a quien recurrir, poquísima gente habla inglés y te las tienes que arreglar recurriendo a toda clase de artimañas y formas para que no huyan en cuanto te ven que te acercas a preguntarles algo. Nadie quiere enfrentarse a otro idioma que no sea el suyo e incluso parece que son maleducados, aunque lo que hay detrás es un miedo terrible y se pasan la pelota de unos a otros para deshacerse de la situación.

En primer lugar debo decir que la estación era impresionante de tamaño y muy moderna, con todos los sistemas de información bilingüe (Chino e inglés) y utilizando la tecnología más vanguardista. Enseñando el billetes por todos los sitios nos han llevado a una sala de espera muy agradable hasta que 15 minutos antes de la salida del tren, hemos ido en manada uno detrás de otro hasta un precioso tren de los llamados "Bala". En 1 hora y 18 minutos hemos hecho los 200 Km que hay hasta Hanghzou, disfrutando de un viaje comodísimo y rápido.

Otro problema ha sido ir al hotel. Los taxistas decían no conocerlo al darles el nombre y dirección en inglés, hasta que se ha acercado uno de los llamados "piratas", que me ha cobrado 10 € , por llevarnos a más de 5 Km de distancia.

En cuanto hemos llegado al hotel hemos cogido la correspondiente tarjeta del mismo, pero en chino, para poder enseñarla en los siguientes desplazamientos por la ciudad en taxi. También he podido contratar una excursión a Huangshan, a la famosa y sagrada "Montaña Amarilla", para los 2 días siguientes, ya que de otra forma no me habría atrevido a ir. Tenemos los días muy justos y no podemos arriesgarnos a contratiempos ni imprevistos que aquí se dan con tanta facilidad.

La tarde la hemos pasado visitando la máxima atracción del lugar, el Lago del Oeste. Hemos alquilado una motora para dar un paseo con la mala fortuna de que se nos ha parado en mitad de la zona y no ha vuelto a arrancar. ¡¡¡ Y allí estábamos !!! yo como Robinsón Crusoe, de pie en la barca agitando los brazos para que algún chino de los que andaban por allí, nos echase una mano. Gracias a que se ha acercado una familia y nos ha podido remolcar hasta el punto de alquiler. La señora les ha gritado a los empleados, aunque no está claro si enfadada por darnos la motora en malas condiciones, o simplemente les estaba contando el problema, porque en general gritan como locos y no quiere decir por ello que discutan.

Después nos hemos metido en otra excursión que visitaba varias islas del lago y aunque al principio nos parecían bastante monótona, al atardecer hemos llegado a una en la que hemos podido ver el clásico paisaje de las barcas tradicionales con una espectacular puesta de sol, que ha compensado con creces la visita. Todos hemos reconocido que en un momentos ha cambiado el entorno en el que estábamos y nos hemos encontrado sin querer con lo que andábamos buscando, la maravillosa China de las imágenes bucólicas tan sorprendentes para nosotros.

 

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27/08/2008

  Hanghzou - Huangshan (China)

 

Hoy la experiencia ha sido en autobús y bastante peor que el tren. Ya hemos empezado con problemas porque han venido a buscarnos 1/2 hora antes de la que nos dijeron en el hotel y claro, estábamos todavía desayunando por lo que se han marchado. Pretendían que cogiera un taxi hasta una dirección que no sabíamos que era, a lo que me he negado rotundamente y les he obligado a venirnos a buscar de nuevo. ¡¡¡ Todo esto en chino !!!, a través de la recepcionista del hotel. El tour lo había encargado en el hotel por lo que o quería que se responsabilizaran de lo que me habían vendido. Ha habido un momento que me ha pasado el teléfono la chica de recepción porque querían hablar conmigo los de la agencia. He cogido el teléfono pensando en encontrar a alguien hablando inglés y lo único que he oído ha sido una ¡¡¡ andanada de gritos en chino !!! que me ha hecho soltar el teléfono como si me hubiese dado una descarga eléctrica. Me he quedado mirando a la recepcionista como diciendo si estaba bien de la cabeza y para qué me había dado el teléfono. Me he cabreado mucho y le he dicho a la chica que estaba bastante cortada, que vinieran a buscarme ellos porque yo del hotel no me movía a un destino que me había escrito en chino, con un número de teléfono al que no podía llamar ni hablar con nadie.

Han venido a buscarnos al rato y nos han llevado hasta un autobús viejo que estaba casi ya casi lleno. No nos han dado ningún programa de las actividades que íbamos a hacer y a los 15 minutos de salir entrábamos en un estadio deportivo, por lo que hemos pensado que nos habíamos equivocado de excursión y no habíamos sido capaces de explicarnos lo que queríamos. Pero no, el tema era que parábamos para ir al baño, cosa que parece ser muy corriente aquí, "nada más salir parar ya".

Hemos proseguido el viaje, sin ningún guía que hablase inglés y con la incertidumbre de a dónde iríamos. Nos han puesto una película que parecía ser un ¡¡¡ culebrón asiático !!! por la cantidad de gemidos y gritos que daban. A las 3 horas hemos llegado a Huangshan y me he animado pensando que allí estaría esperándonos nuestro guía prometido, pero no ha sido así, nos han llevado a un sucio hotelucho y nos han dicho que allí dormiríamos esta noche, "todo ello en el más correcto chino". Hemos conseguido apuntarnos a una excursión de tarde a unas cascadas y un descenso por un río, porque la subida al "Monte Amarillo" era para el siguiente día.

Ha transcurrido la tarde andando, visitando los lugares que aunque estaban bien, no eran lo que estábamos buscando y haciendo cuadrilla con un grupo, con el que a lo que más hemos llegado a entendernos, ha sido que mis hijos tenían 16 años y les ha debido parecer que aparentaban más edad. Todo eso en una tarde, ¡¡¡ tremendo !!! menos mal que nosotros por nuestra parte nos tomábamos todo a broma y lo hemos pasado bien. Toda una experiencia para los chavales.

 

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28/08/2008

  Huangshan - Hanghzou (China)

 

Por fin nos hemos dirigido al destino en el que yo tenía puesto todo mi interés, "la Montaña Amarilla" en Huangshan. Lugar sagrado y de peregrinación para los chinos y que nosotros identificamos como el clásico paisaje de montaña china, de roca con pinos de ramas horizontales que se sujetan sobre picos como agujas y que sobresalen de una niebla baja. Esa imagen que vemos en los grabados, dibujos y cuadros que tantos pintores han representado, proyectando un paraíso místico y ancestral de China.

Nos hemos integrado "por decir algo" en un grupo que llevaban una gorra amarilla y hemos subido en teleférico hasta el comienzo del recorrido. Había miles de asiáticos y sólo hemos visto a una pareja de occidentales que andaban tan perdidos como nosotros sin poder entenderse con nadie.

La jornada ha sido durísima, más de 6 horas de subir y bajar escaleras admirando el paisaje controlando como podíamos el itinerario a seguir, hasta que nos hemos adelantado al grupo, porque nuestro ritmo era mayor y teníamos una hora fija de vuelta para coger el autobús de regreso a Hanghzou.

Eso ha sido nuestra perdición, porque hemos andado muchísimo más que los demás. No nos han dicho que podíamos bajar en otro teleférico, y aunque lo hemos identificado en un mapa que habíamos comprado, al dirigirnos hacia la entrada, un guía nos ha indicado otro camino para llegar al destino final al que debíamos ir, por lo que hemos pensado que el teleférico estaba cerrado y que debíamos bajar andando. Hemos adelantado a la poca gente que bajaba, muchos de ellos con calambres en las piernas de tantas escaleras y como decía uno de mis hijos ¡¡¡ para ellos la montaña será sagrada y están dispuestos a sufrir, pero para nosotros no lo es y nos estamos dando una paliza de muerte !!!La verdad es que ha sido durísimo, sobre todo, por la rapidez con la que hemos bajado, ya que cuando preguntábamos a algunos que subían lo que quedaba para llegar abajo, había contradicciones y nos obligaba a correr para no perder el autobús.

La Montaña Amarilla, me ha parecido espectacular. Un bellísimo paisaje y aunque no hemos tenido muy buen tiempo para admirarlo, si lo ha sido para andar, porque con sol podríamos haber sucumbido en el intento. Mucha gente nos miraba como a bichos raros y hacían comentarios entre ellos, ya que muchos parecían haber venido de pueblos lejanos y no debían estar acostumbrados a ver personas como nosotros y menos en esa montaña. Otros nos sacaban fotos y muchos nos saludaban sonriendo. De hecho, los empleados del hotel en el que hemos estado nos han pedido sacarse una foto con nosotros, a lo que lógicamente hemos accedido.

Otro día de gran experiencia y que sospecho que mis hijos recordarán toda su vida, por varios motivos:

- La dureza de subir y bajar varios miles de escalones, y no es una expresión para decir que eran muchos, sino que realmente calculo que puede que hayamos pasado por entre 3 y 5 mil, lo que dan de sí las más de 6 horas que ha durado la travesía.

- El entorno tan agreste en el que hemos andado por pasos volados sobre precipicios, perfectamente acondicionados para absorber los miles de personas que estábamos y cruzándonos con transportadores que llevaban más de 40 kg de cemento, botellas y utensilios sobre pértigas que les dejaban los hombros en carne viva. Realmente impresionante la dimensión de la obra de varios kilómetros de escaleras y los métodos tan antiguos de fuerza bruta para llevar las cosas de un lugar a otro.

- Considerarnos tan diferentes como para ser el centro de atención de una muchedumbre que nos sonreía como máximo y con quienes era imposible la más mínima forma de comunicación.

Al atardecer hemos vuelto a Hanghzou totalmente derrengados y pienso que vamos a tener agujetas para varios días.

 

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29/08/2008

  Hanghzou - Shanghai (China)

 

Hoy hemos vuelto a Shanghai en tren, con unas tremendas agujetas que nos han hecho pasar un suplicio al subir y bajar escaleras con las maletas. Casi no podíamos levantarnos cuando estábamos sentados y no sé que habrá pensado la gente al ver 3 tíos raros acarreando el equipaje y andando como patos mareados, porque no podíamos doblar las rodillas, ¡¡¡ tenía que ser un poema vernos !!! Casi me han dado ganas de ponerme un letrero con la palabra "venimos de Huangshan y su correspondencia en chino", para que comprendieran nuestro problema, porque seguro que lo habrían entendido.

Un día muy lluvioso que lo hemos dedicado a continuar con las compras y visitar algunas zonas en las que todavía no habíamos estado. Realmente Shanghai es la población más grande de China y sin duda la que más rascacielos tiene. Día tranquilo, de recuperación física y de regateos.

 

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30/08/2008

  Shanghai - Beijing (China)

 

Día de viaje. Hemos abandonado Shanghai y hemos volado a Beijing. Continuamos con muchísimas agujetas y luchando por andar como si nada, pero en cuanto hay unas escaleras de por medio, volvemos a ser unos patos mareados. Creo que me va a costar olvidar La Montaña Amarilla de Huangshan, porque en cuanto veo unas escaleras me viene a la memoria el palizón y busco desesperadamente una barandilla donde agarrarme.

Por lo demás el día no ha dado mucho de sí. Hemos llegado a media tarde al hotel y hemos visitado el Mercado de la Seda. El cambio ha sido sorprendente, de no poder hablar con nadie en los días anteriores, hemos pasado a que todos los vendedores se nos dirigieran en nuestro idioma, llamándonos ¡¡¡ guapísimos..., tenemos lo mejor para ti...., al mejor precio !!!! y todo lo demás. Beijing no tiene nada que ver con Shanghai, aquí te encuentras con muchos occidentales y como están los Juegos Paraolímpicos, oyes hablar otros idiomas, por lo que resulta todo mucho más familiar.

Mañana haremos la visita monumental a la ciudad que por lo que hemos podido apreciar de entrada hay mucho que ver.

 

 
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31/08/2008

  Beijing (China)

 

Hoy ha salido un día soleado. El mejor desde que estamos en China, así que lo hemos aprovechado para disfrutar de largos paseos por Beijing. Hemos comenzado por la Ciudad Prohibida, lugar emblemático que nos ha encantado por su grandiosidad, su magnífico estado de conservación y su especial arquitectura.

Después nos hemos dirigido a la Casa de la Ópera, junto a la plaza de Tiananmen. Un soberbio edificio en forma de huevo que nos ha gustado tanto que hemos vuelto al anochecer para verlo iluminado.

A la tarde nos hemos acercado a la Villa Olímpica. Estos días se están celebrando los Juegos Paraolímpicos, por lo que hay en la calle cierto sabor deportivo, con muchos occidentales paseando y atletas con distintivos de su participación. No obstante, no nos han dejado entrar al recinto, cosa que tampoco nos ha importado, ya que lo único que queríamos ver era el espectacular estadio deportivo llamado "El Nido", y hemos podido hacerlo desde un lugar con buena perspectiva, mientras que el edificio del "Cubo de Agua" lo hemos visto de lejos.

Un precioso día con visitas a las principales atracciones de Beijing y en el que hemos disfrutado del sol y una temperatura muy buena.

Mañana esperemos que se repita el día de sol porque iremos a ver "La Gran Muralla" y queremos verla en todo su esplendor. Aprovechando el viaje también veremos "Las Tumbas Ming".

 

 
 
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